Estimado Gregorio. Lamento no poder unirme, por ahora, a la bandada de loros y loras (esos pájaros maravillosos) que remontan sus vuelos por los Buenos Aires.
Me encuentro acompañando a mis hermano/as Originarios en sus luchas por preservar de la violencia y destrucción de nuestros Territorios Ancestrales en la Provincia de Salta. No solo loros y loras estan desapareciendo en esta región. Numerosas son las especies de pájaros y plantas que están siendo exterminadas como consecuencia de la transformación irracional del medio ambiento y la devastación de los recursos naturales.
Producto de la sojización, la minería a cielo abierto (todo un modelo extractivo) y el desalojo compulsivo, las enfermedades se multiplican en nuestras comunidades indígenas, donde lo/as niño/as son los afectados principales.
El genocidio iniciado en 1492, continúa con un dispositivo diferente. Ya no son las armas de los ejercitos invasores y el pensamiento religioso (de curas, pastores y evangelizadores) los que se utilizan para seguir sometiéndonos y/o haciendonos desaparecer, destruir la Identidad Cultural de los Pueblos prexistentes, ahora se usan nuevas tecnologías. Se apropian (con papeles falsos) del territorio donde viven nuestro/as hermano/as, ingresan con sus topadoras, arrasan bosques y montes para instalar el monocultivo de la soja (ayer fue la caña de azucar), luego viene la utilización de agroquímicos, el glifosato hace estragos, contamina todo a su alrededor: el poco monte y/o bosque que quedan, las aguas de los rios y la vida humana (si a eso se le puede llamar vida), se van muriendo.
Me gustaría escribir para cantarle a la vida en todas sus manifestaciones, pero hoy estoy aquí, accionando solidariamente junto al rebaño al que pertenezco, uniendo la voz hasta que llegue el momento en que seamos escuchados. Algo está podrido en planeta y los Cambios se avecinan.
Un fuerte abrazo de hermano.
Julio de La Huertita de Benavídez.
Este blogg se solidariza con la lucha de Julio y sus hermanos, levantando con ellos una sola voz que se escuche definitivamente, reivindicadora de los derechos indiscutibles de los pueblos originarios:
ResponderEliminar-a la libre posesión de sus tierras.
-al respeto hacia su cultura, lengua y religión.
-al respeto por su organización económica y social.
-a una vida digna, al igual que todos nuestros hermanos y hermanas que sin pertenecer a los pueblos originarios y al igual que ellos, sufren las consecuencias de la inhumana y feroz economía capitalista.
Invito a todos los participantes de nuestro blogg a sumar su solidaridad.
Acá estoy, para lo que me necesites desde mi humilde lugar,No tengo dudas que los grandes cambios vienen llegando, para terminar con este planeta, podrido por la ambición de poder.
ResponderEliminarComo si en el mismo se pudiera ser dueño de algo, como si por tener dinero no te van a comer los gusanos como parte de la cadena alimenticia.
Como si por tener te pudieras olvidar que solo somos los piojos de la tierra, si no fijate al mas pequeño cataclismo no nos distinguimos si tenemos dinero o no. Te aguardo con ansiedad para que nos puedas exponer tus experiencias y nos muestres ese hermoso mundo al que pertenecieron tus ancestros. Tenemos que estar preparados, no creo que falte mucho para que vuelvan a resurgir.
Cariños Ana
Estimado Julio te escribí un comentario y ahora te escribe sigomismo que seria mi otro yo. es un poco largo de explicar en todo caso preguntale a Marina que ella sabe porque digo esto.
ResponderEliminarTe quiero contar porque creo que no falta mucho para que llegue el gran cambio.
En diciembre estuve en "La Cumbrecita" como sabrás es un paraje de Córdoba que se lo adueñaron los Alemanes , es decir recrearon su país en este lugar, modificando toda la vegetación, poniendo arboles exóticos y haciendo de las plantaciones un modo de vida.
Te cuento que a los cipreses les agarro un hongo imparable, los esta afectando muchísimo ya murieron muchos y en el lugar están resurgiendo los arboles autóctonos. como el tabaquillo, las acacias etc.. quien quiera ver que vea.
Cariños
ana