martes, 4 de enero de 2011

Anoche o hace muchas noches

La luz me atraviesa desarmándose en varios muchos infinitos destellos que me envuelven al tiempo de navegarme ojos adentro piel adentro hasta incendiar la médula vértebra por vértebra. Claro pienso el color es calor. Pienso piso en la región más vegetal del viento y de la luz. Pienso arde quema duele y elijo entonces no pensar. Tenía razón el viejo mister Dawson cuando me rajaron del frigorífico por querer pensar. Inteligentes somos nosotros eso repetía el irlandés cubriendo con su corpachón la entrada a la oficina para no darme siquiera oportunidad de despedirme del rebaño. Y el otro viejazo lindo que se pasó una mitad de su vida tratando de ahogar las penas y la otra mitad tratando de que aprendieran a nadar repetía como un contrapunto vale más no pensar y no sentir. Las penas de Joaquín Castellanos terminaron nadando hasta en el morapio del tetra. Redondeo mi pensamiento de hace un rato el color es calor y también es dolor. Cuánto debieron dolerle a Buonarotti cada ocre cada siena cada rosado adheridos a la cúpula papal echado de espaldas encogidas las piernas y el alma entre aquellos andamios que según el santísimo padre prefiguraban los maderos sacrificiales y el misterio del Gólgota. Algo parecido a eso me espetaba anoche un capellán encharretado encogiéndose de hombros cuando me negué a besarle el crucifijo. Anoche o hace muchas noches tal vez y después un pinchazo y unas carcajadas retumbando entre los muros de piedra. El aire frío me despabila y me hace abrir los ojos. Veo toda la gloria del cielo el mismo paisaje acaso que contemplaba Buonarotti encogido sobre sus andamios. Piso la región más transparente qué digo piso vuelo me deslizo de espaldas mirando el cielo azul del amanecer y la panza negra del avión que se aleja con los motores roncando de satisfacción por el deber cumplido. ◊

GE / Ricardo Rojas, diciembre 2010







2 comentarios:

  1. Que Maravilla, tu relato me hace comprender, que el ser puede estar en la peor de las situaciones pero al mismo tiempo sentirse totalmente libre,Cuando la luz nos atraviesa, no hay muros que nos contengan, creo que en esos momentos es precisamente cuando se puede salir a caminar por la región mas vegetal del viento y de la luz.

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  2. No sé cómo hacés de la situación más terrible una poesía de luz. Quizás, aunque lo niegues de puro mañoso,sabés que todavía hay mucha gente que puede ascender en su condición humana y ser noble, niño, digno, poeta, Hombre en el límite de la aberración y de su vida.
    Maravilloso, Muchacho

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