viernes, 7 de diciembre de 2012

L(a)raña regresa

Mis queridos amigos, L(a)raña aparece nuevamente con su ponzoña renovada. Esta vez les propone escribir un texto que siga su línea hasta que algún personaje secundario pase a ser principal y así una vez más, de modo que el gráfico del escrito sería una línea atravesada por otra en otra dirección y ésta por otra más. Seré buena por única vez: estamos hablando de Emilse, la cosa se pone buena y se cruza un señor panzón en su camino y el relato, como novio infiel se va tras el señor de prominente abdomen contándonos interesantes cosas de su vida y/o su pensamiento pero he aquí que se cruza un bebé en su carrito y el relato va tras él abandonando al buen gordito. ¿Se entendió? Que las líneas sean larguitas ¿eh?, no como lo ejemplifico acá.
Les va a gustar hacerlo, vamos, a pensar y a escribir.
¡Ah! Por favor, si alguien sabe cómo abrir el blogg para que pueda participar todo el mundo le suplico que lo haga.En realidad, con mis ocho patitas y mi tela inevitable... ¡los quiero muchísimo!

jueves, 6 de diciembre de 2012

Aloncito blanco


A primera vista, un canario blanco. Algo más corpulento acaso. Y ajeno desde ya a la fauna ornitológica local, limitada a zorzales, calandrias, benteveos y horneros; evetualmente un cardenal o un carpintero. Más los infaltables gorriones y chingolos, de vez en cuando tordos y por excepción un colibrí. Amén de dos o tres tipos de palomas. Se lo presentía vulnerable, sobre todo por el color, llamativo tanto sobre el césped como sobre la tierra. En casa no corría demasiado peligro, excepto los gatos del vecindario. Más nos preocupaba verlo andar por la calle o sobre las veredas, en busca de alimento. Donde al peligro de los vehículos se sumaba el de hondas y gomeras. Sin embargo nos acompañó incólume al menos cuatro temporadas, entre 2003 y 2006. Tengo presentes estas fechas, porque corresponden a un período especialmente feliz en reconocimientos literarios. Al punto de llegar a asociarlo con mi suerte en el tema. Desapareció tal como había llegado, de repente y sin dejar rastros. Ni una pluma. Nada que permitiera imaginar su suerte. Lo sentí al principio como angustia y al fin como una pena dulce que se fue evaporando con el tiempo. Hoy es recuerdo amable, un compañero querible que evoco con cariño. ◊ © GE 2012

sábado, 1 de diciembre de 2012

El otro lado



Recostado cabeza abajo, con las piernas recogidas y mis brazos que solo me permiten realizar movimientos lentos, siento como mi corazón se acelera y este lugar que es mi habitad parece presionarme. Abro los ojos y no veo nada. Siento mi cuerpo resbaladizo, rodeado de un liquido tibio que no me sabe a nada. Pero que me hace sentir confortable.
Un pequeño vaivén me mece y todo mi cuerpo comienza nuevamente a ser presionado, como si mi propio habitad me fuera a expulsar. Escucho voces pero no entiendo que dicen, solo una de ellas me resulta familiar. No se que estará pasando. Nuevamente viene esa presión, las paredes se me achican y la gravedad me va venciendo.
Siento como un túnel se va abriendo ante mi, una gelatina resbaladiza me ayuda a deslizarme. La voz que me es familiar la percibo cada vez mas cerca. Algo esta pasando, ahora soy yo el que se deja llevar por este túnel, quiero atravesarlo mi cuerpo siente esa necesidad.
Miedo y adrenalina se mezclan. Un movimiento brusco y un quejido de dolor me llama la atención. Un estallido, y ahí estoy yo viendo la luz. Emitiendo un sonido extraño que sale de mis pulmones. Siento esa dulce voz arrullándome y esos brazos tibios, que me eran ajenos en el otro lado de la vida.

A mi hijo Jeremias Benjamin, gracias por llenar mi vida de tanta felicidad.

viernes, 1 de julio de 2011

Una revista virtual para el deleite

Comparto este vínculo a Gaceta Literaria Virtual:

http://gacetaliterariavirtual.blogspot.com/

y de este número recomiendo muy especialmente en pag.7 el ensayo firmado por Norma Segades -su creadora y directora- acerca de La riqueza interior.
Un testimonio modestamente sublime acerca del papel salvador de la lectura.